25 de noviembre de 2011

Último taller de género del año




El 22 y 23 de Noviembre se impartió en Champerico un Taller sobre género, perspectiva y pertinencia cultural en el fortalecimiento organizativo. Este taller cierra el ciclo de talleres sobre género que se realizan en el marco del Programa Oxlajuj Tz’ikin durante el presente año y en los que participaron integrantes de organizaciones del programa, del Consejo Micro Regional y de la Oficina Municipal de la Mujer.

Al igual que en los anteriores talleres, se hicieron varias dinámicas en las que todos y todas participamos, que hicieron del taller un espacio muy divertido y ameno. Una parte consistió en formar grupos y escribir en un papelógrafo qué es lo que entendemos por concepto de género, después de haber asistido a los anteriores talleres, todos y todas pudimos poner nuestro granito de arena y la prueba fue superada con éxito por todos los grupos.

Otra dinámica fue la realización de la Línea de Oportunidades, en las que Floridalma nos pidió que formásemos una línea y mientras ella leía una serie de afirmaciones, teníamos que dar un paso hacia atrás si la afirmación era contraria a lo que había sucedido en nuestras vidas y hacia delante si ésta había sido cierta en nuestras vidas. Se trataba de identificar las oportunidades que habíamos tenido hombres y mujeres para visualizar diferencias de género y hacer propuestas de cambio.

También reflexionamos acerca del poder, la diferencia de un poder sobre y de un poder para, identificando los tipos de poderes y cuál es el que tenemos y ejercemos. Además de analizar y reflexionar sobre la importancia de la inclusión de la perspectiva de género en todos los ámbitos de nuestra actuación bajo la pertinencia cultural.

El cierre del taller consistió en una reflexión individual: cómo nos vamos y de qué nos dimos cuenta, y después una puesta en común. Fue un momento muy emotivo, en el que todos y todas agradecimos el poder haber participado en estos tres talleres y el haber compartido momentos tan especiales y enriquecedores.

14 de noviembre de 2011

Cómo elaborar un queso con Buenas Prácticas





El Domingo 13 de Noviembre, la asociación AMON (Asociación Maya Oxib’Noj) impartió un taller de Buenas Prácticas de Manejo de Productos Lácteos en la comunidad Andrés Girón La Verde.

AMON trabaja en la línea de Apoyo a la implementación y desarrollo de iniciativas productivas para la seguridad económica familiar, como parte del proyecto “Mejoramiento de las capacidades productivas para la soberanía alimentaria y la implementación de iniciativas productivas comunitarias en la Costa Sur”, en el marco del Programa de Desarrollo Integral Oxlajuj Tz’ikin.

Se van a realizar en total tres talleres, los siguientes serán en San Juan el Húmedo y en Santa Inés.El taller comenzó con un poco de teoría, para explicarle a los participantes los conceptos más importantes sobre el tema, la importancia de las BPMs y los requisitos de higiene de los alimentos en:
- La producción primaria.
- Las plantas procesadoras.
- La higiene y capacitación del personal.

La segunda parte del taller fue la más divertida, consistió en la elaboración de un queso, como recordatorio de los talleres de elaboración de quesos impartidos el año anterior y para poner en práctica los contenidos explicados.
La actividad comenzó con el lavado de los utensilios que se iban a emplear y el lavado de manos de las mujeres que se prestaron como voluntarias para la elaboración del queso.

Se realizó el colado de la leche en una olla y mientras se hacía fuego con leña, se mantuvo tapada con un trapo limpio para evitar su contaminación. Además, en medio vaso de agua pura, con un poquito de sal, se añadió ¼ de pastilla de cuajo, lo recomendado para 10 – 12 litros de leche.

El siguiente paso fue calentar la leche hasta que estuvo tibia y la volvieron a colar en una olla, para después añadirle el contenido del vaso preparado con anterioridad. Removimos y lo volvimos a dejar tapado con un trapo limpio, el tiempo necesario para que la pastilla de cuajo actuase.A los 30 minutos, salimos a quebrar la cuajada, cortándola en cuadraditos con un cuchillo, cuanto más finos mejor.

¡Y otra vez a reposar! Así la cuajada tiene tiempo para bajar y el suero queda en la parte superior, llegado este momento separamos el suero del cuajo con un colador y lo escurrimos bien.

Después de limpiar la piedra de moler con agua, otra voluntaria se animó a moler el cuajo, añadiendo un poquito más de sal, al gusto.

Al finalizar, se utilizaron unos moldes para dar forma y la verdad es que salieron unos quesos elaborados con unas ¡MUY BUENAS PRÁCTICAS! ¡Y RIQUÍSIMOS! Y es que no nos resistimos a probarlos...